Adivina por donde voy a ir,
pues hoy a todas ellas las siento muy hermosas...
Pero hay jardines de flores muy bellas,
alegres y perfumadas,
que te acarician y se dejan amar,
naturales, cantarinas, sensuales,
de esas que te impulsan,
a conquistar y regalarles tu mundo.
Y hay otros jardines con esas mismas flores,
cada una enlatada en un tarro de conserva,
triste espéctaculo del alma,
selladas, frías, lejanas y aisladas.
de esas que sin quererlo agreden,
y tensan el aire en su presencia.
Quizás algún mal jardinero les hizo mucho daño,
y entonces sé de ese profundo temor a vivir y a disfrutar,
a volver a entregar toda su enlatada belleza,
o quizas fuera por primera vez.
Pero desde ahora sucede que extravié mi abrelatas...
Y a la vista de todos estos jardines,
ya aprendí esta lección,
hoy puedo mirar con calma desde adentro,
y así quererme mejor...
Y entonces adivina,
que jardin desde ahora cultivaré,
adivina,
por donde voy a ir.
28-05-2010
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