Elige un tema, me dijiste amigo,
Para mi poesía … ¡elige un tema?
¿Acaso puede un alud,
Al explotar y caer por la montaña,
Ser detenido … encauzado…
Moldeado … atrapado?
Mi poesía nace de pronto sublime y buscándome…
Se va sin rumbo,...
Veloz y espontánea,
Imprevista y sin nombre.
Crece más y más,
Y me arrasa todo lo rígido,
Rompiendo estructuras ya muertas,
Ventilando mis bosques y praderas,
Inyectándome con renovado aire fresco,
Iluminando y abriendo estas selladas cavernas.
Elige un tema, me dijiste, amigo
…pues bien, entonces…
¡Elijo todas éstas,
Mis vidas cotidianas!.
