27-07-2005

La innombrable pasión

Señor, con su color Ud. insulta a la vida,

Al verde de las hojas en el bosque,

Al de los bellos prados en los campos de mi país.


Señor, Ud. anda por ahí,

Pintado de ese color verde muerto,

Agresivo y putrefacto,

Que lo hunde más en su pobreza,

Que lo envuelve y que lo asfixia,

En su mezquindad y amargura.




Que lo ahoga cada día lentamente,

Que lo aprieta y sepulta,

Lo inmoviliza y lo obsesiona.



Que lo obliga a mirarme sin descanso,

Por la mas inconfesable de sus pasiones.

Señor, su color verde descompuesto,

No me ocupa ni me alcanza.

Y más le vale,

Si no puede conmigo amigarse,

Para siempre el olvidarme.


Mas le vale el alejarse,

Y mirar hacia otros lados,

Por su interior…mas cercano... y mas abajo,


Como si desde ahí desde donde Ud. se encuentra,

Pudiese aun caer mas abajo.

Más le vale...

Como antes

Hoy, como cuando tenía 15,

Otra vez me sorprendí preguntándome,

¿Quién soy en verdad?.

¿Para qué he vivido, y vivo?,

¿Hacia adonde voy?




Hoy, como antes,

Tengo también mucho por hacer,

Mundos por conocer y descubrir.

Un viaje, una pareja, dinero,

Toda una vida por vivir.



Hoy, como cuando tenía 15,

Sé que comienzo a conocerme,

Y que tengo mucho por aprender.



Hoy, como antes,

Me siento muy pequeño,

Ante este inmenso universo.



Hoy he cumplido 50 años,

Y sigo venciendo al sistema,

Pues no me he inventado a ningún Maestro,

A quien flojo yo le ceda mi trabajo.



Pues aun hoy, como cuando tenía 15,

Me sorprendí preguntándome,


Con fuerza esta mañana,

¿Quién soy en verdad?,

¿Por qué vine aquí?,

¿Qué es esta misteriosa vida?,

¿Hacia adonde voy?



Hoy, como cuando tenía 15,

Como antes,

Como cada día,

Como siempre,

Tengo todo por vivir.