¿Tan pronto te imaginas leyéndome,
Frente a tus amigos?
¿Y piensas quizás enterrarme en un libro,
Para no sentir nunca más,
Mi herida que te inquieta?
¡Que pronto te quieres librar de mi!,
Que te inundo y que te abarco,
En cualquier lugar,
Que te soy incómoda e inesperada,
Y casi siempre, obligada.
Soy a veces para ti,
Como una ígnea espada,
Que te quema en tus manos.
Yo te convierto en cada instante,
Te transformo y te revivo,
Soy la luz que te atraviesa,
Y te dejo al descubierto,
En tus más íntimos rincones.
Soy la vida que te llega,
Que quieres atrapar y definir,
Controlarme de algún modo,
Soy dices, tú Poesía,
Pero ni siquiera me conoces entera,
Pues para ti no tengo bordes.
Te soy amenazante e inmedible,
Mi color es todos y ninguno,
Sabes bien que de pronto llego,
Y te trasciendo,
Y que te obligo a conocerte,
A vivirte,
A llorarte riendo,
A ser.
Ni en tus redes de pensamientos eléctricos,
O en tus revoltosos repetidos sentimientos,
Caeré nunca atrapada.
Sabes bien que sin ti seguiré existiendo,
Pero a la vez que nos necesitamos,
Que soy tu Poesía,
Pero también lo indefinible,
Que me das vida y te doy vida,
Y que mutuamente nos creamos.
11-02-2010
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